jueves, 17 de abril de 2008

Autocrica

I Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología

Autocrítica real de las cosas

¿Cuál fue el objetivo del encuentro? ¿Responder para que sociología hoy en Argentina? ¿Sus talleres, sirvieron de algo? ¿Qué se produjo?

Introducción
Desde hacia tiempo, se necesitaba de la realización de un Encuentro de estudiantes, en el cual (mal que mal), pudiésemos participar todos, y enterarnos de los distintos problemas que afrontan los compañeros de todas las universidades[1]. Sin embargo, y analizando profundamente la consecución de los objetivos del último encuentro, afirmo que de los interrogantes planteados en los talleres y de la “gran” pregunta general (¿Para que sociología hoy en Argentina?), se cristalizó en un “resumen conjunto” una serie de respuestas, que solo tienen valor para quienes las respondieron, pero por otra parte, conseguimos crear una red interna de contactos, que aspiran a concretar un cambio significativo, desde terminar con la desinformación hasta apoyarnos conjuntamente por una causa común. Veamos.

Critica no constructiva
Intentando analizar el objetivo del Encuentro, se puede decir, que en cada uno de los talleres se discutió sobre un tema específico, del cual no se tenia base “académica fidedigna”[2], entonces ¿Qué trascendencia se le puede dar a un Encuentro Nacional de Estudiantes que se basa en el sentido común para interpretar los problemas planteados? ¿Qué crítica se puede recibir de un investigador? donde concluimos con más preguntas y sin ningún aval permítase “empírico” del tema, sirve entonces para acumular las arcas de la charlatanería y que además se pretende construir una conclusión representativa, que en muchos casos (la gran mayoría) terminan en visiones simplistas por la falta de tiempo o sea, ni siquiera se llegó a una conclusión general que, errada desde el principio conclusión al fin. ¿Alguien unificó los “resúmenes” de cada taller por parte del estudio profundo[3] de los estudiantes de cada universidad? Compañeros, todavía “adolecemos”, todo se reduce a una discusión de discusiones, a un re-debatir sobre el debate, que en definitiva termina en una verborrea inicua sin sentido, y lo peor de todo sin el nacimiento de nuevos conocimientos o perspectivas, es decir, es una repetición de lo “comentado” de lo “reflexionado”. A esto súmense problemas de organización tales como la falta de un coordinador que sepa cuales son los objetivos del taller y controle su “natural desenvolvimiento”, porque además y sin desmerecer el Encuentro en general estaba copado por muchas organizaciones político-estudiantiles y otras que no. Resulta interesante la aparición de una bandera del Partido Obrero, y de la prepotencia impertinente de sus cuadros políticos en el momento de debate, sobre todo la facilidad con la que desviaban el objeto de discusión y se concluían en problemas del PO, como “doctrina” y demás que nada hacia al tema planteado. Por ejemplo, el punto es ¿para que sociología hoy en Argentina?, no ¿porque el partido obrero es vilipendiado por el gobierno?[4] Esto es pérdida de tiempo, esto es desorganización. Recordemos, como finalizó el encuentro. Se terminaron de leer las conclusiones “generales”[5] y después de un aplauso, dijeron “se da por finalizado el Encuentro”, para lo cual un compañero de Mar del Plata expresó “Esto no puede terminar así”, y en definitiva fue la esencia del inconcluso vacío de conclusiones (vuelvo a repetir) que revolotearon en el verso sin propuestas realistas.
Y como si esto fuera poco, con la “megalománica” idea de querer crear una federación de estudiantes, cuando en la UNSE quieren organizar el encuentro, habiendo solamente 10 personas, trabajando de las 50 que fueron en el anterior viaje a Santa Fé, algo similar ocurre por la UNSJ, con la diferencia de que somos 5[6]. Pero esto no es todo, los compañeros de Mendoza y Villa María no aparecieron por ningún lado, o si es así por favor háganmelo saber. El punto es que por estos lares, aún no estamos organizados como grupo de trabajo, generalmente los objetivos comunes de construcción conjunta son solo de algunos pocos[7]. Estos “pseudos grupos de trabajo” o mejor dicho “clubes sociales” suelen disolverse (siguiendo el perfil de la última definición) por problemas personales-infantilistas de índole sentimental, falta de convicción, compromiso y responsabilidad, o quizá sobre todo al dedicarse a “pensar”, “hablar” y no concretar nada, simplemente el egoísmo propio del individualismo es lo que se cumple.
Pero sigamos, con lo de la Federación. ¿Dónde esta la página de Internet de los estudiantes de sociología a nivel nacional? (por lo menos es necesaria una respuesta concreta). ¿Dónde están los motivos de la “revista”, sus artículos, sus responsables? (aunque sea una serie de indicaciones sobre el tema, que por lo visto quedó en la nada). Pensemos más lo de la Federación. ¿Qué postura tomaremos quienes débiles en estructura organizacional no puedan contra los altoparlantes de la UBA o de la Plata? ¿nos someteremos sumisamente por su poder de acción y cantidad? ¿a quien podremos apelar?. Estas preguntas resultan delirantes e irónicas, pero es verdad que no estamos a la capacidad de debate de nuestros queridísimos compañeros de las grandes urbes. Entonces hablar de federación, comienza a ser en realidad hablar de desventaja, de participación mentirosa. Un ejemplo de esto es la “organización” de los talleres por parte de los compañeros de La Plata ¿bajo que criterio se seleccionaron? (por favor cuéntenme).
Redondeando, todavía es muy pronto plantear la federación. Recién tenemos un Encuentro que tuvo graves errores, no en cuanto a la organización por parte de los compañeros de Santa Fé, sino en la bendita estructuración de los talleres y sus finales conclusiones.

Algunas propuestas.
Simplemente, veamos y aprovechemos la experiencia de los demás.
Estas son las bases del XV Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología de México. Prestemos atención sobre los requerimientos.
 Bases para la presentación de ponencias
Para el proceso de selección se requiere el envío de un Resumen o Abstract, y/o la ponencia.

Resumen:
No debe exceder las 300 palabras (doble espacio, letra Times New Roman o Arial, a 12 puntos).
Quedan exceptuados de límite de palabras:
 Apellidos y nombres
 Institución de procedencia
 Nivel de la licenciatura en que se encuentra
 Titulo del trabajo

Ponencia
No debe superar las 10 carillas (doble espacio, letra Times New Roman, a 12 puntos). Y con un mínimo de 7 carillas
Quedan exceptuadas de límite de carillas la bibliografía y fuentes consultadas
Se evaluará:
 Aportes epistémicos novedosos en materias de hipótesis e interpretación, así como la originalidad en la presentación del trabajo.
 Coherencia en el discurso sociológico (independiente mente la rama de la sociología que se este hablando).
 Aspectos metodológicos del Trabajo (aparato crítico y fuentes consultadas).

Mesas de Trabajo-Sociología de la liberación y movimientos sociales.-Intersubjetividad y vida cotidiana, sociología de lo invisible (arte, música, cine, fotografía, deporte)-Sociología de la educación.-Teoría sociológica clásica y contemporánea.-Genero, identidad y violencia.-Sociología del trabajo y migración.-Sociología de la religión.-Monopolios. Medio ambiente, Ciencia y tecnología. -Sociología política.-Sociología rural y urbana.-Mesa libre.

[1] La UNSE, UBA, UNL, UNC, UNLP, UNMdP y UNSJ (Excepto la Universidad de Villa María y de Mendoza).
[2] Según, mi propia experiencia y contando con el relato de mis compañeros, cada integrante de los “sub-grupos” formados comenzaban a debatir desorganizadamente y desde su “percepción de la realidad”, es decir, tergiversando la verdad en si misma y sumergiéndose en discusiones que se basaban en una opinión, o en un hecho ya demostrado, del cual se encargaba de “estrujarlo” llegando a las mismas conclusiones previas.
[3] Cuando hablo de estudio profundo, es reflexionar desde las herramientas teóricas y prácticas que como estudiantes disponemos. Herramientas que se basan en el conocimiento académicamente comprobado.
[4] Conste que no tengo nada en contra el Partido Obrero, excepto cuando (y como con cualquier otro partido) desean imponer sus ideales en ámbitos que no corresponden.
[5] Sigo enfatizando con “generales” porque el resultado escrito de cada sub-grupo, quedo al supremo juicio de un grupo reducido de personas, quienes en “buena fe” recopilaron y resumieron esta información para el documento general, realizado a las apuradas.
[6] Sobre esto, pienso que el fin ultimo fue “turismo estudiantil”
[7] Con esto me remito al grupo de la UNSJ, el cual integro, y al que critico. Pero si estas afirmaciones pueden ser similares en muchos casos en otras universidades, seria conveniente comentarlo

4 comentarios:

sociocuyana dijo...

Francisco: soy Raúl, de Litoral, como va? Bueno, escribía (no sólo a vos) para darte mi apreciación de tu comentario en el blog de “sociocuyana”. En primer lugar, quiero aclararte, que mi postura es en pos de limar asperezas concretas y muy agudas para el caso, pero no creo que por optimista opte por tomar esta postura, sino porque estoy convencido de la importancia del PROYECTO DE FORMAR UNA RED PERMANENTE DE INTERCAMBIO ACADEMICO, POLITICO Y SOCIAL.
Si de algo estoy convencido, es que al momento de decidirte por emprender el viaje hacia Santa Fe, o antes inclusive, te falto información y mucha. Desde un primer momento nuestra propuesta, fue problematizar lo cotidiano con nuestras herramientas en tanto estudiantes de sociología, lo que era uno de los argumentos por los cuales “patear” tanto el encuentro, es decir, confiábamos en una etapa de elaboración, y una posterior de “exposición”, que si lees entrelineas tiene que ver con “algo” de lo que vos decís, justamente para evitar, lo que me gusta llamar la catarsis colectiva; es decir evitar que el encuentro se torne sólo en eso.
Ahora bien, hay diversos planos de análisis que creo te faltó entenderlos y pensarlos como tales, siendo el más relevante a partir de tus líneas, tu distancia para con el encuentro, como así también, para con el PROYECTO DE FORMAR bla bla… es decir, cualquiera que lea esa crítica, creería que lo hace alguien desde afuera, y puede ser justamente, alguien que en definitiva no cuenta con información, es decir, alguien desde “adentro” podía entender claramente, lo provechoso y lo DESVENTAJOSO de un primer encuentro, algo que desde Litoral intentamos siempre dejar en claro desde Agosto del año pasado, es decir, nos impulsaba el convencimiento de la necesidad imperante de formar esa red, al tiempo que nos abrumaba tanto la inexperiencia de todo lo referido a un encuentro con las dimensiones que lo pensábamos, y que felizmente entre todos pudimos concretar, fue algo casi dialéctico, en donde aprendimos a superar las contradicciones que nos generábamos; en síntesis, de haber simplemente pensado que significaba primer creo que lo sucedido era de preverse; es decir, de alguna forma comparto parte de lo que decís, pero la única forma en que lo entiendo, es esa: te faltó información, lo que te distanció, aunque puede pensarse por experiencia propia de todos los que participamos en este tipo de colectivos, que en realidad es la distancia con el desarrollo cotidiano de las actividades, lo que a uno le genera un vacío de información, y al momento de retomar las actividades, sobre cosas que ya se definieron en ausencia de uno, le surge una sensación de impotencia y/o indignación, y puede desembocar en críticas, no siempre constructivas; es sólo una hipótesis.
Otro plano de análisis, fue el que se genera de ponerse en situación; es decir, no hay que imaginarse demasiado, por ejemplo, pensar que le sucede a aquel tipo que incorpora por una experiencia impropia, pero con potenciales similitudes, un sistema de referencia totalmente nuevo, frente a una situación que antes sólo podía pensarla con los sistemas que conocía; un ejemplo, acá en Litoral, no sabemos de que hongo brota la directora de la carrera, o que cigüeña la trae, si es parisina o de Montpellier, no tenemos idea como se elige la persona que ocupa ese lugar, y fue en el encuentro donde nos desayunamos con la INCREÍBLE noticia de que en la uba, los estudiantes participan de la elección del director de carrera. Cosas como éstas se sucedieron en muchos sentidos, es decir, sin necesidad de tantos engranajes institucionales y formales (ponencias); cada uno de los que hicieron su hallazgo, incorporaron un sistema de referencia totalmente distinto; de allí que no comparto en absoluto éste fragmento de tu comentario: “Compañeros, todavía “adolecemos”, todo se reduce a una discusión de discusiones, a un re-debatir sobre el debate, que en definitiva termina en una verborrea inicua sin sentido, y lo peor de todo sin el nacimiento de nuevos conocimientos o perspectivas”. Nunca pudo haber sido: una repetición de lo “comentado” de lo “reflexionado”, simplemente porque era la primera vez que estábamos cara a cara, tantos estudiantes de socio del país para dar la discusión.
Otro plano, y puede que sea el que explique tu perspectiva, es la propuesta de la creación de un espacio de horizontalidad, es decir, un espacio donde el poder esté lo más distribuido posible entre todos los que conformábamos los grupos de discusión, los cuales tenían temas, pero no tengo ninguna duda de que si alguien proponía no discutir ese tema en particular, para discutir otro se hubiese hecho, algo que me remite nuevamente al tema de tu distancia para con la dinámica de un espacio en el que todos teníamos iguales derechos de poner en tela de juicio, prácticamente, todo; porque de eso se trataba, construir todo entre todos.
En este sentido, comparto totalmente las claras intenciones de ciertos partidos de instalar temas que son de su interés exclusivamente, algo que como ex militante partidario entiendo, pero es una situación que sólo ella misma nos enseña a escucharnos y ver cuántos realmente estamos interesados en concretar un proyecto que exceda los intereses, terriblemente egoístas, partidarios. Lo de la gente de esos partidos nos sirvió para eso, para que en Santiago, ante la arrogancia y prepotencia de esos partidos, debemos levantar la oreja y la mano, para decirle: “compañero, no es lo que propusimos discutir”. De allí que comparta en parte: “Esto es pérdida de tiempo, pero nunca me atrevería a decir que: esto es desorganización”. Fue inexperiencia.
Inexperiencia que explica, ese trágico, según tus líneas, final:” fue la esencia del inconcluso vacío de conclusiones (vuelvo a repetir) que revolotearon en el verso sin propuestas realistas.” ; es decir, no recuerdo como fue la ceremonia de clausura de los encuentros anteriores, como tampoco recuerdo que fue lo acordado entre todos para terminar el mismo, sencillamente porque esa instancia no existió, criticar esto, y criticar las largas esperas por las papas fritas en el buffet, es exactamente lo mismo: “chicos de Santiago, no prometan papas fritas, porque la gente se vuelve boluda esperando a que se friten y todo se atrasa”; “Gente de Santiago, propongan desde ahora mismo, como cerrar el encuentro para que no pase lo del año pasado”… listo… solucionado, nadie putea ni por papas, ni por cierres inconclusos; el que hace se equivoca, el que se equivoca aprende y el que aprende crece, es uno de esos reduccionismos que no me gusta usar, pero la verdad Fran, estoy convencido de que crecimos.
Las propuestas existieron, desde una revista hasta un programa de radio, pasando por la innecesaria (hasta acá) propuesta de una federación, a la cual, personalmente me opongo, es decir, en esto coincido con vos; pero para ir cubriendo baches de información, que bien pedís que te cubramos, te comento que Mendoza, en primer lugar estuvo representada por dos compañeras, y que estuvieron al tanto de todo, inclusive antes que Uds. (San Juan), pero estaban con un temita: les vendieron parte del terreno de su universidad para hacer un barrio privado, lo que demando el esfuerzo de todas las facultades para evitar esto, en los mismos días del encuentro; los chicos de Villa María también estaban al tanto de todo, pero los agarramos en pleno proceso electoral, es decir, como bien decís vos, había muchas agrupaciones y partidos, por lo tanto una regularidad digna de ser pensada y estudiada sociológicamente, lo que explica que no hayan podido venir en alguna medida, ya que tanto Santiago como Comahue confirmaron DOS DIAS ANTES su asistencia, ya que para las autoridades de cada una de las universidades (independientemente de su interés en colaborar o no), como para cada uno de nosotros, se trataba también del PRIMER encuentro. Y te comento que en Litoral, fuimos 12 compañeros los que trabajamos durante los meses previos, pero en el último tramo (el mas intenso), fuimos 6, si bien el número se elevo a 23 a la hora de servir el jugo, durante el trabajo más pesado en verdad que éramos pocos.
Con respecto a: “la “organización” de los talleres por parte de los compañeros de La Plata ¿bajo qué criterio se seleccionaron? (por favor cuéntenme).”, los chicos de La Plata te van a responder, pero te comento, que la invitación a PENSAR fue hecha a TODOS. Una vez más desinformación.

Por último: “Estos “pseudos grupos de trabajo” o mejor dicho “clubes sociales” suelen disolverse (siguiendo el perfil de la última definición) por problemas personales-infantilistas de índole sentimental, falta de convicción, compromiso y responsabilidad, o quizá sobre todo al dedicarse a “pensar”, “hablar” y no concretar nada, simplemente el egoísmo propio del individualismo es lo que se cumple.”Hay cuestiones muy suyas entre líneas; pero La verdad que de alguien que escribe estos dos últimos renglones (son selección mía), particularmente, no esperaría todo lo escrito anteriormente (salvo en las coincidencias), porque alguien así, creo que está trascendido de cierta verdad, como para ponerse a vender empanadas con tal de comprar tarjetas de teléfono, para comunicarse con todos los que cree necesario comunicarse, para con trabajo aportar, y no sólo con pensar, hablar y no concretar nada; alguien así, lo último que hace es atacar a quienes convencidos de un fin común, brindaron energías, tiempo de estudio, de trabajo, de amigos/as, de novia/o, dinero (y no poco), que innumerables veces, invitaron a TODOS LOS COMPAÑEROS A PENSAR Y A HACER para evitar este tipo de planteos, planteos con cierta intencionalidad un tanto ambigua, precisamente por el halo a reclamo, a reclamo a autoridades cuando si una meta ha de establecerse, es la horizontalidad, sin desconocer tu mención a las carreras más antiguas, y no por nada las que más organizadas están (hablando de nuestros compañeros).
Que se entienda Fran, esto es construcción, es la fecundidad del disenso de la que habla Bobbio, pero por favor, menos radicalidad en los planteos entre quienes hablamos la misma lengua, ya que puede sin duda mal interpretarse la intencionalidad de alguien que hasta acá dio el primer paso: Pensar… te invito a que te sumes al Hacer con propuestas (ciertas cosas pueden considerarse de los que propones) concretas, sobre el trabajo pasado concreto.

Un abrazo, y saludo a la gente. RAUL.

sociocuyana dijo...

Raúl.
En primer lugar, la autocrítica comprende de 2 partes. La crítica no constructiva y otra constructiva. La primera parte, hace una crítica desde el punto de vista individual de una persona que asiste a un encuentro de estudiantes y participa de algunos talleres. En este sentido, habla por si misma y analiza lo concreto de su resultado (de la experiencia vivida en los talleres). Después opina sobre los demás según lo comprendido desde sus compañeros. Para más información, por favor vean el compilado anterior a la “autocrítica”.
Acepto, que mi análisis no sea abarcativo, ni perfecto, y le falte información, porque como dije anteriormente, es mi experiencia, y mi percepción de las cosas, que parte del hecho de asistir y participar, observando inexperiencia y desorganización en el desarrollo de los talleres (a los que fui). Todos hablamos de nuestras experiencias sobre el tema, lo que creíamos y conocíamos (como en cualquier café, aula, piso, etc.) y eso concretamente sentí y viví, para lo cual lo expreso con total sinceridad, que por mi falta de información (y tiempo, ya que me entere un mes antes), no llevé una ponencia o trabajo para exponer y partir con el debate desde una base solidamente real (comprobada científicamente hablando). Aunque no soy el más indicado de hablar de estos temas, desde el sentido común campo en el cual se desarrollaron los talleres en los que fui, puedo afirmar que no existió ningún aval que pueda generar conocimientos en la materia discutida (solo esta verborrea inicua…blablabla… de la que me malinterpretaste). Mi crítica no constructiva está destinada a los talleres (cuerpo creo yo, del encuentro). Me serviría mucho, saber las apreciaciones de los demás compañeros sobre cada uno de los talleres, me gustaría que me muestren las conclusiones leídas en el cierre final, y discutir precisamente este tema. Simplemente mi opinión se basa en la experiencia vivida en los talleres que fui. Ahora si, quienes estuvieron en el grueso de la organización del encuentro tanto vos como los organizadores de los talleres, quizá cumplieron sus objetivos en el diseño mentado por su conclusión final. Aquí, obviamente puedo aceptar que no participé en esta instancia (me entere un mes antes del encuentro, y con tan poco tiempo e inexperiencia en estos casos, no produje ni propuse nada sustancioso), es aquí donde acepto críticas, pero les pido que me expliquen específicamente el objetivo de cada taller, que me muestren sus conclusiones y las comparemos, porque quizá tenemos objetivos diferentes en las apreciaciones finales.
¿Qué quiero decir con esto?, que con “problematizar lo cotidiano con nuestras herramientas en tanto estudiantes de sociología”, problematizamos tanto que parece que las herramientas desaparecieron (teórica-metódica e investigativamente en cada taller). Repito, es probable que no entendí el objetivo del encuentro.
Bueno, habiendo explicado brevemente creo, el objeto de la “critica no constructiva”, aclaro puntualmente.
La redacción del comentario intentó referirse al encuentro desde “afuera”, y tocando estrictamente el tema de los talleres. No por eso debe interpretarse en otro campo o sea, la Red de que se construyó y se construye. Nunca critiqué este tema en particular, ya que no quise comentarlo, incluso hago una breve referencia al principio diciendo lo positivo (muy positivo) del encuentro. Digamos, si comprendiéramos al encuentro desde una visión organicista, podríamos decir que el alma o espíritu del encuentro es esta Red de la que hablas, que existe, que crece y la cual apoyo convencido, y el cuerpo estaría conformado por los talleres. Ahora bien, si el espíritu se encuentra en buen estado, y el cuerpo rengo, entonces hablo sobre este último para intentar revertir esa situación, critico y propongo, pero por lo que veo, se interpreto erróneamente mis intenciones.
Con respecto a los partidos políticos y demás, no es complicada la solución, al igual que todo lo que planteo.
Otra, la inexperiencia es desorganización y la desorganización es inexperiencia.
El comentario sobre el cierre del encuentro, fue alegórico, para expresar la sensación que viví y compartí con otros (no con todos/ mi generalización siegue con esto del rezago de los talleres), pero tenés razón en cuanto “propone como se cierra el encuentro y listo” quizá el reduccionismo me sirva bastante para dejar de reflexionar un poco con todos y ser mas práctico (gracias).
Sabia que habían 2 personas de Mendoza, mi pregunta es ¿alguien por el amor de los cornopios azules me pueden dar sus teléfonos, mails o algo que se le parezca con el cual me pueda comunicar? Hace precisamente mil días que pregunte desde el blog este tema, no los encuentro en la red y queremos armar cosas, muchas aprovechando nuestra cercanía. Haceme la gamba y fijate que onda.
Sobre la cantidad de personas que trabajan para la realización del encuentro en Santiago, y lo que vos me confirmas lo de Santa Fé, observe en la cantidad quizá desde una visión muy estúpida la soledad en cuanto al compromiso de trabajo, ahí anexale (“Estos “pseudos grupos de trabajo” o mejor dicho “clubes sociales” suelen disolverse (siguiendo el perfil de la última definición) por problemas personales-infantilistas de índole sentimental, falta de convicción, compromiso y responsabilidad, o quizá sobre todo al dedicarse a “pensar”, “hablar” y no concretar nada, simplemente el egoísmo propio del individualismo es lo que se cumple”). Sinceramente es algo que me bajonea, pero obviamente los hechos demuestra que con mas esfuerzo no importa cuantos sean sino al garra que le pongan los mismos de siempre, por eso y se los dije en algún momento merecen mi respeto y admiración, por todo lo que sacrificaron para armar algo que va para adelante.
La pregunta sobre los talleres ¿bajo qué criterio se seleccionaron? (por favor cuéntenme).” Está destinada no a categorías (en cuanto temas) sino a exigencias de presentación a lo cual propongo que hagamos un estudio detenido sobre las conclusiones, si verdaderamente respondieron a estos criterios.
Por último, según la “radicalidad de mi planteo”, pido disculpas por utilizar adjetivos poco convencionales para hacer figurativa una serie de situaciones determinadas. Espero no ofender a nadie.
Y me sumo al hacer, con propuestas las cuales parece que obviaste –los criterios de exigencia para las ponencias- que ya los compañeros de Santiago lo subieron al blog, otra –el análisis de las conclusiones de los anteriores talleres si respondieron o no a los criterios pactados para su consecución con el objetivo de no caer en los mismo errores los cuales critico, -los temas de los talleres (Sociología de la liberación y movimientos sociales, Intersubjetividad y vida cotidiana, sociología de lo invisible (arte, música, cine, fotografía, deporte, Sociología de la educación., Monopolios. Medio ambiente, Ciencia y tecnología, por poner algunos). Son pocas pero responden a mi inquietud.
Te cuento como anda la cuestión por acá, queríamos hacer una asociación de estudiantes, pero sin embargo después de tres reuniones donde se definieron artículos importantes del estatuto desertó la mayoría, quedamos 5 aproximadamente. Estamos realizando para la semana que viene un ciclo de cine, está en cola un taller literario y un seminario de sociología rural (y bastantes ideas que todavía no se concretan pero están) Queremos de alguna manera inducir la participación de aquellos que todavía no se animan o se “decepcionaron”.
En síntesis, quiero construir, entender, aprender, crecer, informarme, proponer, hacer y pensar sino no hubiese escrito un carajo.
Que Karl Vogt te acompañe
Un abrazo.
Fran

Cachorra dijo...

Hacia el 2º Encuentro Nacional de Estudiantes de Sociología

Análisis colectivo constructivo
Estudiantes de sociología de La Plata

Cuando nos reunimos los estudiantes de sociología de La Plata para pensar cómo ayudar a los compañeros de Mar del Plata y para continuar el proceso de discusión y construcción de la unidad, también comentamos con sorpresa la entrada de Fran de San Juan en el blog de Sociocuyana. Nos costó entender sus críticas y nos pusimos a pensar cómo había sido el proceso que nos llevó como regional La Plata al encuentro, para poder evaluarlo y seguir en el intento por hacer, pensar y ser un espacio aun más fructífero. Después de una larga conversación decidimos escribirles nuestra evaluación del encuentro.

¿Por qué y para qué necesitamos reunirnos como estudiantes en un espacio propio?

Todo esto empezó al cruzarnos muchos de nosotros en congresos académicos tradicionales (UBA, La Plata , Mendoza, Porto Alegre). Al encontrarnos en los pasillos y aulas, tuvimos la necesidad de repudiar esa experiencia que estábamos viviendo: los “famosos” sociólogos, profesores reconocidos o las “fotocopias personalizadas” nos hablaban de sociología ajena, nos sentaban en filas de sillas para maravillarnos con sus conocimientos, y al final irse con su deseado papelito que los valoriza en el mercado académico. Cuando de transformación de la realidad se hablaba, los ejemplos quedaban cortos y el ideal de sociólogo comprometido era el “colega” Lagos, ex presidente de Chile.

Como estudiantes éramos meros espectadores de un diálogo sin receptor que no tenía intenciones de construir conocimiento en conjunto.

¿Cuál era nuestro lugar en esa vitrina sofisticada y avalada por una tradición pomposa pero casi vacía desde hace siglos? Ninguno. Callar, escuchar, y si somos inteligentes y nos adaptamos, reproducir.

A pesar de que la angustia y la desilusión fueron el resultado de nuestra primer búsqueda, continuamos en el intento de ser parte de una nueva sociología (auto)transformadora y de calidad.

La gota que colmó el vaso, lo que nos hizo ver la verdadera cara de la academia, fue cuando nos echaron del aula donde desarrollábamos un plenario estudiantil en el marco del Pre-ALAS UBA (mayo 2007) y nos hicieron notar que si hubiera habido un profesor con nosotros en ese momento, eso no hubiera ocurrido. Nos golpeó en la cara el hecho que para la academia una reunión estudiantil no es importante.

En ese plenario nos encontramos más de 100 estudiantes que descubrimos que compartíamos necesidades, búsquedas y problemas. Esto impulsó la idea de hacer un encuentro nuestro, de estudiantes de sociología.

Este encuentro nació de la necesidad de la rebeldía ante la bronca de la impotencia. No podíamos en nuestro encuentro reproducir aquello que criticábamos. No solo por excluirnos sino porque nos parecía que su manera de hacer sociología no era la única y ni siquiera la mejor. Necesitábamos espacios propios para experimentar nuevas maneras de pensar y hacer sociología. Eso no quería decir repudiar los congresos académicos, sino encaminar un esfuerzo conjunto y sostenido por criticarlos y transformarlos.

¿Cómo construir nuestro espacio?

En un intento práctico por romper con la lógica verticalista y academicista en la que nos educamos, decidimos generar espacios de lógica horizontal y democrática, donde no hubiera jerarquía de conocimiento y donde todos fuéramos protagonistas.

Acá en La Plata nos propusimos pensar aquello que pedíamos y no encontrábamos. Teníamos que poder hacer algo nuevo y diferente. Esto nos costó mucho, porque aprendimos en la práctica lo difícil que es hacer “lo nuevo” cuando nos educan para reproducir.

Comenzamos siendo un número reducido con el objetivo de ser muchos más. De a poco y reunión a reunión comenzamos a encontrarnos con más compañeros. Hicimos varios plenarios donde, en la marcha, aprendimos a discutir, pensar y escribir entre muchos, aceptando las múltiples diferencias que tenemos.

En función de mantener esta lógica en los talleres y en la estructura general del Encuentro, armamos una propuesta de trabajo basada en la concepción de la educación popular de que todos sabemos algo, y que nadie lo sabe todo, y así, el conocimiento se construye colectivamente a través del diálogo. Las conclusiones prácticas de esta convicción fueron:

* Los talleres se toman como espacios de intercambio entre estudiantes sin hacer distinciones entre ingresantes y avanzados o exponentes y oyentes, donde los trabajos escritos, mandados con anterioridad y leídos por todos los participantes, no se “presentan” sino que se conversan, y donde además un coordinador garantiza la circulación de la palabra y otro registra las discusiones.
* No utilizar el formato tradicional de ponencias y exponentes, por considerarlos sistemas de monólogos que alimentan las arcas de la charlatanería, que no tienen como objetivo construir conocimiento, sino solo enunciarlo para ser reproducido;
* Que temas como pobreza, genero o metodología, que suelen ser discutidos en mesas aparte, sean tomados como ejes de discusión en todos los talleres, por entender que no pueden ser tratados como temas autonomizados ya que atraviesan cualquier tipo de análisis sobre la realidad;
* Pensar mesas de temáticas amplias donde los participantes que presentan trabajos escritos se ubiquen según sus intereses y la forma en que entienden sus producciones.
* Entender como trabajo escrito cualquier tipo de producción estudiantil, ya sea individual o colectiva
* Plantear otra sección del Encuentro, unida a los talleres temáticos, donde se discuta y reflexione conjuntamente sobre la distribución de poder académico e institucional en la Universidad , y sobre el rol de los estudiantes (democratización, planes de estudio, situación por universidad, reclamos gremiales, etc.).
* Que cada día del encuentro termine en un plenario donde se haga puesta en común de las diferentes comisiones.
En la división del tareas que se consensuó en el pre-ALAS, nosotros, regional La Plata , nos íbamos a encargar de pensar una propuesta integra para los talleres y ésta fue enviada a la red nacional, desde la cual se recibieron algunas reformulaciones que fueron implementadas, pero no se hizo una contrapropuesta íntegra ni un rechazo sobre las concepciones o su resultado. Desde el principio el espíritu del encuentro fue que lo hiciéramos todos los participantes, por lo cual se iba a discutir por ultima vez en el comienzo del ENES.

¿Cómo continuar la construcción de nuestro espacio?

Consideramos que de todos estos proyectos, ideas y disparadores, algunos funcionaron y otros fueron víctimas de nuestra inexperiencia, y precisan ser mejorados por todos, en función de continuar este camino de construcción de una nueva sociología.

Creemos que el ENES fue un éxito porque cumplió el objetivo de juntar a más de trescientos estudiantes de casi todas las Universidades del país, que durante tres días debatimos y compartimos experiencias, logrando consensos a pesar de las falencias de la organización. Consensos tan importantes como que la sociología debe hacerse y pensarse en función de la transformación social.

Nos descubrimos capaces de organizar un encuentro horizontal, plural e independiente, en el cual nos reconocimos como sujetos productores de conocimiento y como agentes de cambio.

También sabemos que algunas cosas no se planearon correctamente y que otras no pudieron ser llevadas a cabo.

Estamos convencidos de que los procesos de crecimiento deben ser acompañados y cuidados por todos sus integrantes, y que solo así, sin malas intenciones e intentando autosuperarse, se puede aprender y aprehender de nuestra práctica y de la ajena. Como estamos convencidos de que toda práctica tiene un sustento ideológico, consideramos que hay que visibilizarlo, como hemos hecho en este documento. Por ello, para ser capaces de aprender de las experiencias ajenas (sino todo el tiempo empezaríamos de cero) es necesario entenderlas críticamente y ponerlas en tensión con las propias.

En relación a los talleres consideramos que no rindieron los frutos esperados por varios motivos. Entre ellos (y sin intentar ser completamente exhaustivos):
* Los trabajos no se entregaron ni difundieron a tiempo, lo que impidió cumplir con la pauta de conversar con conocimiento de los mismos.
*Desconocíamos la cantidad de personas que íbamos a concurrir al encuentro, por lo que la planificación de los tiempos de los talleres no fue adecuada.
*La dificultad para empezar a organizarnos el sábado a la mañana, entorpeció realizar el plenario organizador que iba a evaluar la propuesta de los talleres. En ese momento habíamos pensado elegir a los coordinadores de los talleres. Esto no se pudo hacer y quedó librado al funcionamiento de cada espacio.
*Todo lo anterior hizo que los talleres hayan tenido resultados muy desiguales, lo que se puede ver en las conclusiones.
*Muchas delegaciones se fueron antes de lo pensado, por lo que hubo dos plenarios de cierre, y en el segundo faltaban muchos compañeros.

En cuanto a las diferencias entre las regionales y los distintos grados de organización y cantidad de integrantes, pensamos que estas diferencias existen y debemos aprender a trabajar desde ellas y superarlas. Cada carrera llegó al encuentro luego de un proceso propio específico. El desafío es generar una organización que respete los procesos, los impulse y fortalezca para lograr consolidarnos en cada facultad a través de la práctica en espacios independientes. Consideramos que la cantidad de integrantes no tiene que ver con el grado de organización. Pero desde La Plata creemos que es necesario pensar las estrategias para que las delegaciones con más integrantes no terminen “acallando” a las más pequeñas.

En relación a las tareas que deben llevar adelante las diferentes regionales este es un punto que es necesario planificar adecuadamente porque de él depende el futuro del ENES. Para esto las tareas deberían distribuirse en los plenarios generales, donde se consensúen los pasos a seguir y cada delegación se comprometa a cumplir con sus tareas. La experiencia también nos ira enseñando a no proponernos metas para el año que no podamos realizar. Aceptemos que es un proceso lento y que con el trabajo constante y cotidiano vamos a lograr afianzarlo.

Pensando en la propuesta de hacer una Federación de Estudiantes de Sociología, nos parece que hay un consenso sobre la necesidad de seguir trabajando para llevarla a cabo en un futuro más o menos cercano. Creemos que es necesario dar un marco de organización al ENES medianamente estable que garantice su fortalecimiento y continuidad en el tiempo. Queda por discutir como va a ser esa organización, pero una cosa queda clara, en ella todas las delegaciones estaremos en pie de igualdad. Es imposible una Federación sin regionales fuertes, por lo que necesitamos trabajar cotidianamente en cada una de las delegaciones.

Estamos construyendo una sociología nueva de y para el pueblo, queremos una práctica transformadora que nos ayude a romper con nuestras propias estructuras. La sociología no se hace sólo desde las aulas o desde los centros de investigación, sino día a día en cada lucha popular, pensando y actuando con nuestros compañeros. Estamos convencidos que somos capaces de tener una praxis transformadora.

Desde el ENES y desde las aulas estamos construyendo una nueva sociología.

sociocuyana dijo...

gracias por responder regional de la plata. fran-unsj